Queridos practicantes de Reiki, escribo estas líneas con mucha alegría, porque la unidad se ha visto resurgir en la humanidad en el pasado 11-11-11. Con gran regocijo supe de tantos grupos que de alguna manera se unieron en todo el planeta en ese día tan memorable para apoyar a la tierra y la humanidad. ¡Todos merecemos una felicitación porque hemos sido iniciados en la ascensión!
Ahora estamos recibiendo fuertes vibraciones de esas maravillosas energías e información que nos llevarán a un estado en el que seremos conscientes de nuestra propia luminosidad. Si eres suficientemente sensible y pones atención, podrás sentir las vibraciones.
Ahora, no solo se trata de recibir las energías y esperar. Desde que se empezaron a recibir, comenzaron grandes cambios en muchas personas, especialmente en las que son muy sensibles, algunas comenzaron a tener problemas de salud, otras, fueron más conscientes de cómo son realmente y les surgió el deseo de ser mejores, otras más, terminaron ciclos que habían comenzado y que no habías cerrado, se sintieron más sensibles e irritables, etc. Las cosas se empiezan a poner en su lugar. Para recibir estas energías de altísima vibración de la mejor manera, debemos prepararnos, porque éstas tienen que anclarse tanto en la tierra, como en los cuerpos de cada uno de los seres humanos.
Al estar recibiendo energías muy intensas, es posible que en algún momento resurjan en nosotros otras energías de baja frecuencia que habíamos guardado y almacenado en un nivel profundo de nuestro ser, que éstas se puedan manifestar en enfermedades. Para minimizar este riesgo, como practicantes de Reiki, es recomendable que meditemos con respiraciones conscientes, como lo hemos aprendido en el colegio, de ser posible en lugares más naturales, en contacto con la naturaleza. Si no puedes salir al campo a meditar, hazlo en un parque, en tu jardín o cerca de algún árbol. También es recomendable cambies tu forma de alimentarte, que consumas alimentos más naturales, como se recomienda después e una iniciación en Reiki. Aplica energía a tus alimentos y bebidas cada vez que los consumas eliminando sustancias y energías que dañen tu cuerpo y mente. Practica tu auto-tratamiento y aplica Reiki a otras personas cercanas a ti. Envía energía a distancia a todas las personas que te han dado su autorización para hacerlo, al planeta y a la humanidad como una unidad completa que somos.
Tenemos el conocimiento y las habilidades para ayudar a ser realidad el Plan Divino en nosotros, en la humanidad y en el planeta.
Para vivir estos momentos nos hemos preparado durante miles de vidas. Ya no hay tiempo que perder, ya no podemos pensar que más tarde nos prepararemos para recibir las energías de altísima vibración, tenemos que hacerlo ya, desde hoy y todos los días. El tiempo avanza y la oportunidad la debemos aprovechar ahora.
¡Practicante de Reiki, avanza, crece y desarróllate espiritualmente!
Vibra más alto con Reiki! Vive Reiki!
Adolfo Lobato


